Take’s Sushi & Coffee. Bocados frescos, bien sazonados que son puro sabor

 

En Take’s Sushi & Coffee, la oferta es amplia, variada, ejecutada con empeño y pulcritud. Las mezclas de sabor son una propuesta que deleita el paladar. Se advierte con nitidez la mano conocedora de su dueña.

 

El creciente éxito de su emprendimiento, su restaurante Take’s Sushi, en Molina, me dice Fernanda Domínguez, 29 años, es el resultado de un comportamiento de época, “es generacional”, argumenta. Esto es, un emprendimiento independiente aunque bien estructurado. Ingeniera Comercial, magíster en Finanzas, Universidad Finis Terrae. Su primer trabajo fue en un banco en Santa Cruz, donde nació, pero hoy, no es precisamente en lo que se desempeña; y cuenta cómo su vocación la encontró a ella. Todo empezó en octubre de 2022, cuando por su relación sentimental, en visita a la comuna de Molina trajo esta inesperada oportunidad de negocio. Un local comercial con mucho potencial para hacer algo novedoso. Fernanda recuerda que esto de inmediato accionó su intención, “hagamos algo”, dijo. “Aunque aún no sabía qué haríamos”, dice. Se reunieron con el dueño y concretaron el arriendo. A continuación remodelaron todo. “Empezamos por atrás. Teníamos el local pero aún no se nos aclaraba qué negocio sería”, revela. Tras conocer la comuna, Fernanda se dio cuenta que faltaba un lugar para distraerse, un lugar para compartir, un lugar que hiciera salir de la rutina sin salir de la comuna. En Molina había muchos sushis, pero todos concepto delivery. “La propuesta era clara”, pensó. Un restaurante establecido. Hasta allí, cuenta, su única experiencia en el tema era como consumidora a quien le gustaba el sushi. “Fue una apuesta gigante incursionar en un modelo de negocio al que allí no se estaba acostumbrado”. Y no estaba equivocada. Hoy recuerda que en un inicio fue muy difícil arrancar. “Necesitaba que la gente ahora se adaptara a visitar un restaurante de la especialidad, o también a cuántos cortes tenía un Rolls”, y argumenta. “Para mí un roll siempre había tenido 8 cortes, pero acá eran de 12”. No obstante, creyó en que sólo con un muy buen producto podrían atraer a los clientes. Y así lo hizo.

 

El difícil camino al éxito

 

En principio fue una novedad para la gente de Molina y alrededores lo que empezó a atraer clientes. Y fueron largos ocho meses, cuenta Fernanda, “en que el negocio no rendía ni para pagar los sueldos de los colaboradores”. Hoy en su equipo de trabajadores cuenta con 8 fijos y 2 part time. “Gente buena, muy trabajadora y comprometida. Pero antes fue una etapa que viví aterrada, pero aun así tenía confianza en que todo iría bien”, afirma. Sus pensamientos eran sostenidos por la calidad y el empeño, la gana que ponía en el trabajo para salir adelante.

 

Mientras tanto, Fernanda recibió una buena capacitación del producto en Santiago. Estudió en la Academia de Nicolás Gárate, chef profesional de reconocimiento mundial. “Es además un chef de preparaciones muy vanguardista”, explica. “La mayoría de sus alumnos egresados trabajan en restaurantes muy conocidos por su calidad como Mandarín Oriental, en Santiago, u otros”.

Revela que en septiembre de 2023 su emprendimiento empezó a repuntar hasta alcanzar el éxito actual. Admite que la venta de cocteles también contribuyó en el atractivo. En principio cócteles tradicionales, mientras su carta iba creciendo en cócteles de autor. “Hoy la gente nos elige para celebrar cumpleaños, fiestas de amigos y de trabajo, además tengo servicio de delivery”, añade. Otra nueva iniciativa suya que aumentó el flujo de clientes, fue la creación de “Palitos libres”, equivalente a Tenedor libre. Cada mes durante un día, mediante pago de un cover, los clientes en dos horas pueden disfrutar de todas la variedades de sushi disponibles en los mesones. ”Ha sido un completo éxito, la gente viene desde Curicó, Talca, San Clemente, etc, para probar y deleitarse de todo lo que desea”, cuenta.

 

En su local se advierte con nitidez la calidad de Fernanda, bocados de cuidada estética que son puro sabor y deleite, porque la propuesta gastronómica de su local es el reflejo del trabajo completo de sus platos, desde ideas de creación de la receta, control de proceso de elaboración, hasta su montaje. Fernanda personalmente se encarga a diario de hacer las compras y escoger lo mejor del mercado. Lo que no encuentra en Molina lo adquiere en Curicó desde donde muchas veces lo entregan a domicilio para no perder la cadena de frío de pescados y mariscos.

 

Una carta variada y completa

 

En su moderno local su carta es extensa y elaborada con productos de selección. Aquí se advierte una cocina dinámica, con sabores muy bien logrados, alianzas exitosas y atractivas porciones. Los rolls estrella son los que incluyen ceviche, cuenta Fernanda. Ceviche Rolls, cubierto de ceviche de salmón como topping. También muy elegido por los clientes es el Blanco Roll: Champiñón furay y queso crema. Cubierto con ceviche de champiñones, opción muy valorada por las personas vegetarianas.

Otro siempre favorito es el Cheese Tempura: Pollo Teriyaki, cebolla morada y palta (sin arroz). Envuelto en queso crema tempura. Otra moderna y exquisita creación es el Green Keto: Pollo, champiñones salteados, ciboulette y queso (sin arroz), envuelto en palta.

En la amplia carta de Take´s Susshi & Coffee también están los rolls veganos de muy amplia selección por los clientes como el Happy Vegui: Champiñón apanado en panko, palmitos, queso crema y cebollín (sin arroz), envuelto en palta. Otra propuesta vegana que fascina es el Champissión: Champiñón salteado, queso y cebollín. Apanado en panko y bañado en salsa de maracuyá.  O también el Dolly: Champiñón salteado, palta y cebollín. Envuelto en queso, decorado con almendras laminadas. Tan elegido como el Palmi tartar: Palta y queso crema. Apanado en panko y cubierto con tartar de palmito ciboulette. Y por cierto infaltable entre la elección de los clientes es el Chirashi Maule: Base de arroz o lechuga, palmito, palta, champiñones salteados, queso crema, cebollín e hilos de papas camote.

 

Otra completa delicia repleta de sabor es el Sour del Mar: Kanikama, camarones, queso crema y cebollín (sin arroz), envuelto en palta, bañado en salsa ácida y decorado con camote hilo. O el Asrirachado: Camarones apanados en panki, ciboulette y pepino. Envuelto en sésamo y cubierto de kanikama deshilachado en mayonesa de srirasha.

Y por supuesto de gran éxito es una creación también muy propia de Fernanda, un roll que brilla por sí solo, por su sabor, su sofisticación y la explosión de sabor. Es el Frambuesita: Pollo teriyaki, palta, pimentón y cebollín (sin arroz), envuelto en queso crema, decorado con maní japonés picante y bañado en emulsión de frambuesas. Hoy todo es éxito en su local y Fernanda se muestra agradecida y muy feliz. Con muchas metas y sueños por delante para seguir creciendo y sorprendiendo a los comensales. Su foco es claro y tiene una propuesta que aporta valor al universo de su moderna creatividad y gran sabor.

 

Contactos: Instagram: @takesmolina

Whatsapp: +56 9 5200 5103

Dirección: Independencia 1917, Molina.

 

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